El modelo de intervención de la doctora Diana Morales

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Una rigurosa formación, una experiencia nutrida y unas altas cualidades humanas le permiten a la doctora Diana brindar un acompañamiento integral a los adultos mayores que experimentan problemas médicos complejos y a las familias y personas que están a cargo del cuidado de estos pacientes.

 

1. Diagnóstico

 

En el entorno de la atención privada el proceso inicia con una primera consulta en la cual, a lo largo de una hora aproximadamente, se entabla una conversación con el adulto mayor, para reconocer los síntomas que más le preocupan, tanto a él o a ella como a su familia.

 

En la etapa diagnóstica se hace un reconocimiento de las enfermedades que padece el paciente y los correspondientes factores de riesgo, así como pruebas para identificar problemas de la memoria, el estado de ánimo, los patrones de movilidad y el desempeño físico: por ejemplo, el ritmo de la caminata y la fuerza del agarre.

 

Un momento importante de la consulta es la valoración de los medicamentos que consume el adulto mayor, que normalmente son muchos. Aquí el objetivo es revisar las dosis, las indicaciones y contraindicaciones, y si verdaderamente cumplen una función o se puede prescindir de algunos de ellos.

 

2. Síndromes geriátricos

Teniendo en cuenta que la geriatría busca el mantenimiento y la recuperación funcional de los pacientes, el tratamiento de la doctora Diana incluye, entre sus objetivos, el manejo integral de las condiciones que comúnmente afectan a esta población.

Entre los síntomas se destacan las caídas, los trastornos del sueño, la incontinencia, las dificultades para movilizarse por cuenta propia, los problemas de marcha y equilibrio, la pérdida de masa muscular, el dolor, la fragilidad y la desnutrición, entre otras situaciones que se pueden controlar con un buen acompañamiento médico.

 

3. Recomendaciones y acompañamientos

 

Al finalizar la consulta se entregan recomendaciones que trascienden al punto de vista médico, y que interpelan por asuntos cotidianos como las actividades que el paciente desempeña en sus momentos de ocio, la posición que toma al dormir, los hábitos alimenticios, el ejercicio físico o su estado de ánimo. En este sentido se brinda información, tanto al adulto mayor como a sus cuidadores, sobre temas de nutrición, salud mental y manejo de situaciones difíciles por discapacidad o deterioro cognitivo.

 

Durante las consultas de control se revisa el cumplimiento de las recomendaciones realizadas, se lleva a cabo un examen físico completo y se revisan las pruebas diagnósticas, siempre manteniendo la perspectiva de llevar al paciente a un estado de salud óptimo.