Experimento una mezcla de dolores

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Para la medicina oriental el dolor no se divide entre el cuerpo y el alma, porque ambos constituyen al ser humano y entre ellos se da la transmutación vital. Difícilmente se pueden definir límites entre uno y otro, por lo cual los tratamientos que conforman el arte de la Medicina Tradicional China buscan restituir el equilibrio físico y espiritual.

 

Justamente, el dolor se entiende como un desequilibrio entre el yin y el yang, las dos fuerzas que constituyen el todo, los opuestos que se complementan y que garantizan la existencia del otro. El estancamiento, déficit o exceso de una de estas energías crea una disarmonía que produce, a su vez, dolor.

Una carga emocional fuerte tiene consecuencias negativas directas en nuestra salud, y por ende, en nuestra calidad de vida.

Las causas del desequilibrio pueden ser un esfuerzo físico excesivo, una alimentación poco balanceada, factores externos como el frío, el viento y la humedad; o internos como el deterioro de los órganos o el desbordamiento de emociones, especialmente la ira, la tristeza, el miedo, la euforia o los pensamientos obsesivos.