Soy un adulto mayor

 

Sabemos que envejecer es el cierre del ciclo vital. Por esta razón, quizá este es un buen momento para reflexionar sobre tu vida, ahora que tienes acumulado un gran trasegar en el que confluyen experiencias buenas, malas y de diferentes tipos, que definitivamente han cobrado un precio.

 

Posiblemente el costo sea físico, y los achaques de salud que experimentas ya estén deteriorando tu calidad de vida y la de tu entorno cercano. Pero no todo es malo, porque en realidad, la experiencia robusta que posees puede servirte para cuidarte mejor, identificar cuáles son tus prioridades, solucionar asuntos pendientes y mantener al máximo tu nivel de autonomía.

La vejez puede ser un momento sublime o doloroso. ¿Cómo quieres vivirla? Quizá un primer paso sea reconocer cuáles de los síntomas que experimentas son una consecuencia natural del envejecimiento, y cuáles son el resultado de unas condiciones particulares de enfermedad, de tus hábitos o de una carga emocional muy fuerte.

En un momento en que las personas poseemos mayores niveles de conocimiento y sensibilidad, hasta las causas más simples como el clima, la postura del cuerpo al dormir o el hecho de no recibir una llamada de los hijos, pueden repercutir en la salud, y solo haciendo conciencia de esto es que se puede prevenir y sanar, para que la vejez y el final de la vida se sientan como un momento de plenitud y agradecimiento.

 

Estoy muy delgado

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La pérdida de masa muscular o sarcopenia es una reducción progresiva y anormal de la masa muscular, que hace parte del proceso de envejecimiento.

La sarcopenia se puede generar como resultado de cambios en el sistema endocrino, que es el encargado de producir las hormonas; enfermedades que degeneran el tejido muscular, poco ejercicio físico o una mala nutrición.

Esta condición puede conllevar dificultades más serias: aumentar la discapacidad, el riesgo de caídas o las posibilidades de mortalidad. Si experimentas una delgadez muy aguda también puedes sentirte más frágil, caminar más despacio y fatigarte fácilmente.

 

El tratamiento de un paciente con pérdida de masa muscular incluye la identificación de las causas que la producen y la asignación de ejercicios para rehabilitar la fuerza muscular y el rendimiento físico, así como un plan de alimentación con énfasis en proteínas.

 

Pierdo fuerza y me canso

 

La fragilidad que experimentan algunos adultos mayores es un hecho biológico, no una enfermedad. Sin embargo, si pierdes fuerza y te cansas es posible que seas más vulnerable ante situaciones de estrés y estés predispuesto a desenlaces adversos, entre ellos una discapacidad.

 

Esta condición puede darse por un órgano que ya no cumple sus funciones adecuadamente, por el deterioro de los diferentes sistemas que componen el cuerpo, o como resultado de una patología crónica: falla cardíaca, enfermedad pulmonar o insuficiencia renal.

El enfoque geriátrico permite identificar la fragilidad oportunamente para tomar decisiones médicas más acertadas y hacer un plan integral de intervención que puede revertirla.

Ante un cáncer, por ejemplo, una condición débil implicaría no administrar un tratamiento agresivo de quimioterapia, sino más bien un régimen simplificado; o ante la necesidad de una cirugía, se puede optar por no realizarla en caso de que esta contribuya a la aparición de una nueva enfermedad o al deterioro de la calidad de vida.

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Me caigo

 

Las caídas representan uno de los problemas más recurrentes en los adultos mayores y son una de las principales causas de lesiones y discapacidad. Sin embargo, muchas veces se subestiman, sobre todo si no tienen consecuencias físicas inmediatas, cuando pueden ser el resultado de una condición frágil o una tendencia a la discapacidad.

 

Aunque son comunes, las caídas se pueden evitar evaluando las características del entorno en el que se moviliza el paciente. De esa manera se pueden identificar los factores de riesgo y efectuar acciones preventivas.

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Si te has caído recientemente es importante revisar si se produjo un daño físico o un problema médico agudo, para aplicar un tratamiento oportuno. En este proceso también se podrán revisar cuáles fueron las causas de la caída y si se puede repetir.

 

Tomo muchos medicamentos

El exceso de medicamentos es un problema grave en los adultos mayores, quienes muchas veces toman drogas que son inapropiadas y que les pueden generar situaciones adversas o efectos secundarios

Este síndrome, conocido como polifarmacia, se produce a causa del desconocimiento del conjunto de enfermedades del paciente: en medio del tratamiento de las diversas afecciones de salud, a veces los médicos no se fijan en los medicamentos que ya han sido formulados por sus colegas.

 

Si tomas muchas drogas y sientes que algunas de ellas están generando efectos negativos, en consulta se pueden identificar los medicamentos que pueden ser riesgosos o dañinos, teniendo en cuenta tus condiciones de salud, para así disminuir las dosis o suspenderlos.

Estoy muy enfermo

 

El conjunto de enfermedades que experimentas puede ser el resultado de una edad avanzada, condiciones sociales y económicas difíciles o padecimientos que llevas sufriendo desde hace mucho y que se han agravado con los años. Además, si eres mujer, es posible que esta condición sea aún más aguda.

Al complejo de enfermedades de un paciente se le denomina comorbilidad, y puede llevar a complicaciones serias, deteriorando fuertemente la calidad de vida: las enfermedades pueden empeorarse entre sí, producir otras nuevas, dificultar el diagnóstico y el tratamiento o repercutir en problemas médicos más complejos.

 

Entre las condiciones patológicas más recurrentes en adultos mayores están las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer, la osteoporosis, la artritis, la artrosis, los problemas del sistema nervioso central y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

 

No obstante lo anterior, el estado de salud de un paciente no depende del número de enfermedades diagnosticadas, sino del impacto que estas tienen en su cognición, funcionalidad y desempeño social. Es por ello que en la consulta geriátrica se establecen prioridades de atención para esos diversos padecimientos bajo un análisis integral.