Deseo asistencia en mi embarazo

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Son muchos los cambios que se producen en el cuerpo de una mujer cuando está embarazada. Van desde mareos, cansancio y aumento del apetito, hasta una gran presión ejercida por el útero en el estómago, que puede generar estreñimiento, molestias en la espalda y dificultades para respirar.

Con ayuda de la medicina osteopática se pueden aliviar muchos de estos síntomas, ya que prepara tu organismo para los cambios anatómicos y fisiológicos que se producen, al tiempo que estimula a tu bebé y crea las condiciones ideales para su nacimiento.

Durante el primer trimestre del embarazo, la osteopatía contribuye con el manejo de la ansiedad y el estrés, mitiga los malestares estomacales y prepara la pelvis y la espalda para el cambio del centro de gravedad que se dará más adelante.

 

En el segundo trimestre alivia la congestión, el edema, los calambres en las piernas, y el dolor dorsal y lumbar que surgen como consecuencia del crecimiento del útero. El médico osteópata se encarga de estirar los ligamentos de este órgano y estimula el cráneo para que concilies mejor el sueño.

 

Al llegar a la recta final del embarazo puedes haber aumentado hasta once kilos de peso, así que es normal que tu movilidad luzca algo torpe y tú algo cansada. Es en este momento cuando la osteopatía puede disminuir las tensiones dorsales, lumbares, púbicas, uterinas y pélvicas, preparándote para el parto.

 

¡Ahora nace tu bebé!, un momento en que se combinan la alegría y el cansancio. En esta fase también puedes contar con el apoyo de tu médico osteópata, quien te ayudará a identificar y tratar las disfunciones y descompensaciones de tu cuerpo, para contribuir con su recuperación y con tu adaptación a una nueva vida como madre.

 

También podrá valorar a tu hijo, para identificar, de manera oportuna, las alteraciones estructurales existentes que podrían repercutir en su crecimiento y desarrollo normal.